Vamos a recordar y a resumir -según el autor- los rasgos principales que caracterizan a una persona optimista:

1. Mantiene la actitud de esperar que sucedan cosas buenas y gratificantes, alentado por un entusiasmo tenaz e inteligente.
2. Explica los sucesos positivos por su esfuerzo personal y dedicación.
3. No concede demasiada importancia a las circunstancias y a la suerte, que son factores no controlables; pero sí espera todo de su actitud conscientemente positiva.
4. Entiende que la adversidad es pasajera y confía en superarla, en aprender de ella y en salir más experimentado y reconfortado.
5. Tiene los pies en la tierra, es realista y pragmático y sigue una ruta bastante definida en su vida, con metas claras, sencillas y asequibles.
6. Es consciente de que el verdadero bienestar subjetivo lo proporcionan las cosas más corrientes del día a día que vive y disfruta.
7. Es extravertido, dinámico, entusiasta y amable, y sabe «leer» e «interpretar» la vida de la forma más positiva posible.
8. Convierte en disfrute la profesión u oficio que ejerce y que da sentido a su vida.
9. Acepta gozoso la vida que le ha tocado vivir y admite de buen grado que la perfección es imposible.
10. Busca el equilibrio entre el cuerpo y la mente, lo material y lo espiritual, lo personal, lo familiar y lo laboral.
11. Los traumas, las desgracias y las situaciones críticas que a otros enferman y debilitan, al optimista vital le fortalecen, le construyen y le hacen crecer interiormente.
12. El optimista vital es sobre todo una persona medicina, tónica y gratificante para sí misma y para los demás y el verdadero arquitecto de su destino.





1 comentarios:
Completamente de acuerdo con el Doctor Bernabé Tierno al que admiro profundamente por su obra. Esto echa por tierra ese dicho que siempre nos tiran en cara los "cenizos": Un pesimista es un optimista bien informado.
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